sábado, 3 de noviembre de 2012

Tu vida en control remoto

¿Puedes recordar cuantas veces haz dicho ¡ya basta!, y sin embargo has seguido soportando, viviendo o abdicando ante una situación tóxica y dañina para ti?

¿Te has puesto a pensar cuantas veces has jurado no volver a vivir esa situación desagradable o denigrante en tu vida personal, relación o trabajo; para simplemente ver como las cosas siguen iguales poco tiempo después?

¿Has sentido alguna vez que no tienes el control real de tu vida y que son otros los que manejan tu destino, tus decisiones y tu felicidad?

Si una o mas de estas respuestas son afirmativas, entonces my friend, tu vida esta siendo manejada a control remoto.

Y es que vivimos en una sociedad degradada, con costumbres que permiten el abuso y control de la actividad vital de una persona tan aceptadas, que pues ni nos damos cuenta de cuando perdemos el verdadero manejo de nuestras vidas y las dejamos en manos de alguien mas.

Vivimos de trabajos en los que el ser humano dejo de ser "alguien" para convertirse en "algo", valorado no por su calidad humana y profesional, si no por la utilidad que pueda tener para el cumplimiento de tal o cual tarea. La cultura organizacional se ha transformado tanto que una persona ya no puede acceder al puesto que anhela, sino mas bien debe permanecer inmóvil en aquel en el que la organización cree conveniente que se quede. No hay mas valoración de la proyección profesional, solo queda la resignación ante una vida laboral sin elección.

Vivimos también de relaciones en las que las elecciones no existen. Cada vez mas el drama reemplaza al romanticismo, y la agresión y el insulto al cariño y afecto. Y es que con tanta violencia mediática nuestras vidas se han convertido en una extensión de la programación televisiva, donde el morbo y la bronca venden por millones. Vivimos vidas de telenovela con la esperanza de tener relaciones de película, y en esa espera siempre alguien mas decide por nosotros sobre nuestras expectativas y felicidad.

Aceptamos entonces todo lo que nos rodea con una resignación propia de un mártir bíblico, sin darnos cuenta que somos los únicos que pueden cambiar cada situación. Día a día tomamos decisiones y elegimos vivir de una manera determinada, y claro la falsa sensación de seguridad de ese trabajo que no me llena, pero es bien remunerado; o de esa relación tóxica que me esta enajenando, pero es mejor que estar solo, nos sigue induciendo a tomar cada vez mas decisiones erróneas.

Solo aquello que nos haga sentir bien y que sirva para nuestro desarrollo personal y profesional debe ser bienvenido a nuestras vidas, y hay un momento en el cual dejar ese trabajo, monótono y sin futuro, o esa relación, tóxica y enfermiza, serán la mejor decisión que hemos podido tomar. 

Una vida vivida a medias, sin control de tus acciones o decisiones, no es otra cosa que un terrible desperdicio. Una vida vivida de los errores de los demas, no es una vida al fin.

Confía en ti mismo, en tus capacidades, en tu valía. Solo tu debes tener el control de tu vida y escribir cada capitulo día a día, de tu puño y letra, y con la satisfacción de cometer tus propios errores y aprender de ellos.


"...he aquí mi secreto. Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos. -Lo esencial es invisible a los ojos..." - El Principito, Antoine de Saint-Exupéry




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